capturados1
En un operativo que pone fin a casi una década de vejámenes, las autoridades de Ibagué capturaron a una mujer y su compañero sentimental, señalados de someter a una menor de edad a un ciclo de violencia sexual y tortura. La víctima, quien hoy es protegida por el Estado, fue encadenada en repetidas ocasiones y obligada a abortar tras los abusos de su padrastro bajo la complicidad de su propia madre.

La capital del Tolima no sale del asombro tras conocerse los detalles de un proceso judicial que revela el infierno vivido por una niña en el sector de Praderas de Santa Rita. Según la Fiscalía General de la Nación, los abusos comenzaron en el año 2016, cuando la víctima tenía apenas ocho años, y se prolongaron de manera sistemática hasta el 2025.

El material probatorio presentado ante un juez penal es aterrador. El padrastro de la menor no solo la agredía sexualmente, sino que presuntamente grababa los ataques en video para chantajearla y generarle vergüenza. Además, se conoció que el hombre, con el permiso de la madre de la niña, la encerraba y encadenaba dentro de la vivienda cada vez que se enteraba de que la menor tenía amistades.

Uno de los puntos más críticos de la investigación revela que, producto de los recurrentes abusos, la víctima quedó embarazada en dos oportunidades. En ambos casos, fue obligada por sus victimarios a abortar sin ningún tipo de asistencia médica, poniendo en riesgo inminente su vida y su salud emocional.

La pareja fue detenida en una diligencia de allanamiento articulada con la Policía Nacional, donde se incautaron dos teléfonos celulares que serían clave en el proceso por pornografía infantil.

Una fiscal de la Unidad de Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes (UENNA) les imputó una larga lista de delitos:

  • Acceso carnal violento agravado.
  • Tortura agravada y violencia intrafamiliar.
  • Aborto sin consentimiento e inducción al suicidio.
  • Pornografía con menores de 18 años.

Pese a la contundencia de las pruebas, los procesados no aceptaron los cargos; sin embargo, debido a la peligrosidad que representan para la sociedad, deberán cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el juicio que busca la pena máxima para este caso de crueldad humana.