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Encuesta divulgada por Semana muestra un empate técnico y cambia el panorama de la carrera presidencial.

La nueva medición divulgada por Semana muestra una recta final más cerrada de lo esperado. Un candidato mantiene el liderazgo, pero el crecimiento de su principal rival empieza a ponerle presión a la pelea por la Casa de Nariño.

La campaña presidencial colombiana acaba de entrar en una de sus semanas más calientes. La más reciente encuesta divulgada por Semana, basada en una medición de AtlasIntel, muestra un escenario mucho más ajustado entre los principales candidatos y deja una conclusión que ya comienza a generar debate político: la diferencia entre los favoritos se está reduciendo.

La pelea se aprieta

Según los resultados divulgados por el medio nacional, el candidato Iván Cepeda aparece con 38,7 % de intención de voto, mientras Abelardo De La Espriella registra 37,3 %, una diferencia que entra dentro del margen de error y configura un escenario cercano al empate técnico.

Más atrás aparecen:

• Paloma Valencia: 14,3 %
• Sergio Fajardo y otros candidatos con porcentajes menores

El dato que prende las alarmas políticas

Más allá del liderazgo parcial, uno de los datos que más comienza a mover conversaciones es el escenario de una eventual segunda vuelta.

La encuesta conocida por Semana señala que Abelardo De La Espriella superaría a Iván Cepeda en una segunda ronda electoral con una ventaja superior a ocho puntos porcentuales.

Ese dato cambia la lectura política:

• un candidato lidera la primera vuelta
• otro aparece creciendo rápidamente
• los indecisos podrían definir la elección
• las alianzas políticas empiezan a ganar peso

Comienza la guerra de las encuestas

Las últimas mediciones publicadas en Colombia no muestran resultados idénticos y han generado fuertes debates entre campañas y analistas.

Mientras algunos estudios mantienen ventajas amplias para determinados candidatos, otros muestran escenarios mucho más ajustados, convirtiendo las encuestas en uno de los protagonistas de la discusión nacional.

Por ahora, una cosa parece clara: el tablero político sigue moviéndose y la pelea presidencial todavía está lejos de estar definida.