francy salazar

Francy Salazar

La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, le aceptó la renuncia a la gerente de Indeportes, Francy Liliana Salazar, tras destaparse un millonario entramado de contratación irregular.

En los últimos minutos se conoció un gran movimiento al interior del Gobierno Departamental tras confirmarse la salida definitiva de la máxima ejecutiva del deporte en la región. La decisión oficial fue adoptada luego de las revelaciones periodísticas del portal ibaguereño EL OLFATO, las cuales expusieron la tramitación anómala de más de 100 Órdenes de Prestación de Servicios (OPS) por un valor superior a los $3.000 millones de pesos. La gravedad de las denuncias sobre presuntas nóminas ‘fantasma’ obligó a la mandataria a actuar con mano firme y apartar del cargo a la funcionaria.

La dimisión de Salazar representa la baja de mayor perfil dentro del proceso de reestructuración que vive Indeportes Tolima, entidad en la que semanas atrás también se dio el retiro de la directora deportiva, Viviana Romero, además de la solicitud masiva de renuncia a directivos, supervisores y contratistas.

Mientras la administración departamental avanza en el desarrollo de una auditoría interna de carácter especial, las autoridades y organismos de control le pusieron el foco a la ejecución presupuestal de la entidad.

“La decisión responde a la intención de mantener la administración libre de cualquier sombra. Quienes estén involucrados en investigaciones deben defenderse desde afuera y el Gobierno seguir al servicio de la ciudadanía”, sentenció la gobernadora Adriana Magali Matiz.

El modus operandi de los contratos ‘fantasma’

De acuerdo con los hallazgos puestos en conocimiento de la opinión pública, el esquema irregular operaba mediante la instrumentalización de las solicitudes y los avales institucionales emitidos por las ligas deportivas locales. Estas certificaciones habrían sido utilizadas para justificar la vinculación laboral de personas completamente ajenas al sector y a la preparación de los atletas.

A través de este mecanismo se habrían suscrito decenas de contratos de prestación de servicios a favor de particulares que jamás ejercieron labores de entrenamiento, juzgamiento ni acompañamiento técnico en el departamento.

Un caso emblemático expuesto en los informes salpica las actuaciones dentro de la Liga de Fútbol del Tolima:

  • Requerimiento inicial: La liga solicitó formalmente la vinculación de 12 entrenadores para los procesos formativos.
  • Adjudicación de contratos: A nombre de dicha organización se firmaron más de 35 órdenes de prestación de servicios.
  • Anomalía: Al menos 18 de las personas contratadas no desempeñaban ningún tipo de labor ni tenían relación directa con la disciplina.

Los expedientes también advierten la presunta utilización indebida de hojas de vida de terceros y familiares ajenos al deporte, al igual que la emisión de informes de supervisión alterados para dar soporte al cobro de los honorarios mensuales.

Fiscalización y responsabilidades en curso

Ante los hechos puestos al descubierto, la Contraloría Departamental del Tolima dio apertura a una actuación especial de fiscalización con el fin de auditar la totalidad de las cuentas de cobro, verificar si existió un menoscabo de los fondos públicos y deslindar las responsabilidades fiscales, disciplinarias y penales que correspondan a los ordenadores del gasto.

Por su parte, la Gobernación del Tolima mantendrá la intervención administrativa sobre el instituto para garantizar el manejo de la contratación en lo corrido del calendario deportivo institucional.