img_3374
Más de 15.000 hectáreas aparecen afectadas en el balance de Cortolima, mientras la Gobernación reporta una cifra superior a 20.000. Gualanday, en Coello, concentra uno de los frentes más críticos.

El fuego continúa avanzando en diferentes regiones del departamento. 22 incendios forestales permanecen activos en 14 municipios, mientras organismos de socorro, Fuerza Pública y autoridades ambientales mantienen desplegadas sus capacidades para contener las llamas y proteger a las comunidades.

La emergencia se concentra principalmente en municipios como Coello, Suárez, Carmen de Apicalá, Armero Guayabal, Guamo, Coyaima, Ortega y Chaparral, donde los incendios han afectado zonas de vegetación, cultivos, pastos y áreas rurales.

Gualanday, uno de los puntos más críticos

Uno de los frentes que genera mayor preocupación está ubicado en Gualanday, corregimiento de Coello, donde el fuego se intensificó durante la noche del jueves y avanzó hacia sectores cercanos a comunidades, predios e infraestructura.

La emergencia también mantiene la atención sobre el corredor vial Ibagué–Espinal, debido a la proximidad de las llamas y la presencia de humo en este importante eje de movilidad.

Para atender la situación fueron desplegados más de 150 bomberos, con participación de organismos de socorro de diferentes municipios del Tolima y refuerzos provenientes de otras regiones del país.

A las labores terrestres se suma el apoyo de la Fuerza Pública y la solicitud de capacidades aéreas para intervenir los puntos donde las condiciones del terreno dificultan el ingreso de los equipos de emergencia.

Más de 15.000 hectáreas afectadas

La dimensión de la emergencia también se refleja en la extensión del territorio comprometido.

Según el más reciente balance de Cortolima, 15.357 hectáreas han resultado afectadas por los incendios forestales registrados durante las últimas semanas. Ortega concentra una de las mayores afectaciones, con cerca de 7.000 hectáreas comprometidas.

La Gobernación del Tolima, por su parte, maneja un reporte superior a 20.000 hectáreas afectadas y más de 50 viviendas impactadas.

Las cifras presentan diferencias debido a los distintos cortes de información y metodologías empleadas por las entidades para establecer la magnitud de los daños. Por esta razón, los balances continúan en proceso de actualización.

El clima aumenta la dificultad

Las condiciones meteorológicas se han convertido en uno de los principales factores que favorecen la propagación de los incendios.

De acuerdo con los reportes entregados por las autoridades, durante agosto el departamento ha registrado temperaturas aproximadamente 2,7 °C por encima de los valores habituales, acompañadas de precipitaciones por debajo de lo esperado.

A esto se suma la disminución de los niveles de algunas fuentes hídricas monitoreadas, condiciones que complican tanto el control como la liquidación definitiva de los incendios.

Las lluvias registradas días atrás permitieron controlar temporalmente algunos focos, pero la mejoría fue momentánea. Entre el 20 y el 21 de agosto, varios incendios volvieron a intensificarse, llevando nuevamente al departamento a un escenario crítico.

El factor humano también es investigado

Las autoridades ambientales han advertido que una parte importante de los incendios forestales estaría relacionada con actividades humanas.

Ante las condiciones de sequía y altas temperaturas, las quemas permanecen restringidas y se ha reiterado el llamado a evitar cualquier práctica que pueda generar nuevos focos.

Al mismo tiempo, autoridades departamentales han planteado la posibilidad de que algunos incendios tengan un origen intencional. Sin embargo, estas hipótesis deberán ser establecidas mediante las investigaciones correspondientes y, hasta ahora, no pueden considerarse hechos confirmados.

Una emergencia que continúa

La respuesta involucra actualmente a Bomberos, Defensa Civil, Policía, Ejército, autoridades ambientales, alcaldías, Gobernación y organismos nacionales de gestión del riesgo, además del apoyo de cuerpos de socorro provenientes de otros departamentos.

El Tolima permanece en calamidad pública por la emergencia y las autoridades mantienen activos los mecanismos de coordinación para priorizar los incendios que representan mayor riesgo para la población y el territorio.

Mientras los organismos de socorro continúan enfrentando las llamas, las autoridades reiteran el llamado a no realizar quemas, evitar arrojar elementos que puedan generar fuego y reportar inmediatamente cualquier columna de humo o incendio.

La emergencia continúa en desarrollo y los balances de afectación podrían seguir aumentando mientras avanzan las labores de verificación en territorio.