La Gobernación del Tolima puso la lupa sobre Indeportes y ordenó una auditoría especial para revisar posibles irregularidades en la contratación realizada durante las vigencias 2024, 2025 y 2026.
El monto de los contratos que serán revisados superaría los $3.000 millones, de acuerdo con la información conocida por la administración departamental.
Entre las situaciones que generaron las alertas aparecen posibles inconsistencias en órdenes de prestación de servicios (OPS), solicitudes de contratación realizadas por algunas ligas deportivas y documentos utilizados para justificar determinadas vinculaciones.
Uno de los casos que deberá ser revisado tiene relación con la contratación de entrenadores para la Liga de Fútbol del Tolima. Según la información conocida, una solicitud inicial habría contemplado 12 entrenadores, pero posteriormente fueron vinculadas más personas. La auditoría tendrá que establecer quiénes fueron contratados, qué funciones desempeñaron y si los servicios efectivamente fueron prestados.
También están bajo revisión contratos relacionados con comunicaciones y periodismo. Las denuncias apuntan a personas que, según los cuestionamientos, no habrían sido observadas en las actividades institucionales que debían cubrir. La información registrada en el SECOP también será revisada.
El asunto ya produjo movimientos dentro del instituto. Biviana Rocío Romero, quien se desempeñaba como directora deportiva y recreativa, dejó el cargo en medio de las verificaciones.
Mientras tanto, la gerente de Indeportes, Francy Liliana Salazar, queda frente a las explicaciones que deberá entregar la administración departamental sobre los procesos de contratación cuestionados.
Por ahora, es importante aclarar que las posibles irregularidades no constituyen responsabilidades comprobadas. La auditoría deberá determinar si existieron fallas administrativas, posibles irregularidades o hechos que deban ser puestos en conocimiento de los organismos de control y la Fiscalía.
La situación vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cuánto de esos recursos terminó realmente en los procesos deportivos y en beneficio de los deportistas del Tolima?
La respuesta tendrá que salir de los contratos, los informes y los resultados de la auditoría.