ELECCIONES_MELGAR
Lo que comenzó como una campaña compartida en 2025 podría terminar convertido en una disputa por el mismo espacio político. Mientras Agustín Manrique explora volver a la Alcaldía, Yolanda Pérez vuelve a mostrar que tiene estructura propia.

El problema para el “coronel” podría no estar afuera de su propia casa política.

La aparición de Yolanda Pérez en una reciente celebración de Amor y Amistad, rodeada de seguidores, líderes, profesionales y jóvenes, y acompañada por el representante Alejandro Martínez, dejó una lectura que va mucho más allá de una reunión social: Yolanda sigue teniendo músculo político en Melgar.

Y eso puede convertirse en un dolor de cabeza para Agustín Manrique, quien en abril reconoció que existen “altas probabilidades” de que vuelva a aspirar a la Alcaldía en 2027.

La ironía política no pasa desapercibida.

En 2025, Manrique fue el encargado de gerenciar la campaña de Yolanda Pérez a la Alcaldía durante las elecciones atípicas. En ese momento defendía su candidatura y la presentaba como la apuesta del equipo político que venía acompañando al sector conservador.

Pero la política cambia rápido.

Hoy, mientras el exalcalde vuelve a dejar abierta la puerta para regresar al Palacio Municipal, Yolanda no parece estar esperando a que otro decida por ella.

Su encuentro reciente muestra una estructura que sigue activa y que, además, empieza a incorporar nuevos rostros. No solo aparecen las bases conservadoras que ya la acompañaron en 2025; también se hacen visibles profesionales y jóvenes alrededor de su proyecto.

Ese detalle puede ser más importante de lo que parece.

Porque Yolanda no perdió por una diferencia abultada en la elección atípica. Obtuvo 6.276 votos, los cuales no le alcanzaron para llegar a la alcaldia del Municipio.

Es decir, el proyecto que algunos pudieron considerar derrotado todavía tiene una base electoral considerable.

Y aquí aparece el verdadero problema para Manrique: si ambos terminan buscando la Alcaldía, ya no estarían hablando de una alianza como la de 2025, sino de quién logra quedarse con el liderazgo conservador de Melgar.

La fotografía con Alejandro Martínez tampoco es menor. El representante acompañó a Pérez en la anterior contienda y hoy vuelve a aparecer junto a ella en un escenario que empieza a adquirir lectura política.

Por ahora, ninguno tiene una candidatura formal inscrita para 2027. Pero mientras el “coronel” anuncia que estudia su regreso, Yolanda está haciendo algo que en política suele pesar más que los anuncios: reunir gente.

Y ahí está el picante de esta historia:

el hombre que en 2025 ayudó a llevar a Yolanda a la campaña podría terminar, en 2027, intentando quitarle el mismo espacio que ayudó a construir.

El coronel quiere volver.

Pero esta vez podría no tener la casa política para él solo.