A través de un pronunciamiento oficial, el jefe de Estado envió una dura advertencia a las estructuras criminales que pretenden continuar coordinando actividades delictivas tras las rejas. Durante las intervenciones adelantadas por la Fuerza Pública y el INPEC, las autoridades lograron la incautación de un sofisticado arsenal tecnológico, dinero en efectivo, sustancias alucinógenas y elementos cortopunzantes con los que se pretendía burlar la seguridad del penal.
El mandatario enfatizó que bajo su administración no se tolerará que los centros de reclusión sigan funcionando como oficinas para la comisión de delitos.
“¡A los bandidos que pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles les dejamos claro que en la Era del Tigre la autoridad se respeta y la ley se hace cumplir! ¡Se acabó la guachafita! Las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones criminales. No permitiré que los delincuentes continúen ordenando delitos, intimidando a los colombianos y burlándose de la justicia desde sus celdas”, aseveró el presidente De La Espriella.
Balance de lo incautado en los 19 pabellones
El reporte oficial presentado por la Presidencia de la República detalló el material decomisado durante la inspección técnica celda por celda:
- Equipos de comunicación y conectividad: 582 teléfonos celulares, 3.754 tarjetas SIM, 38 módems y 6 antenas de Internet satelital Starlink con sus respectivos accesorios electrónicos.
- Armamento y alucinógenos: 356 armas cortopunzantes, dosis de estupefacientes y sumas de dinero en efectivo producto de actividades ilícitas.
Con este operativo, el Gobierno Nacional busca reducir de manera drástica las cifras de llamadas extorsivas dirigidas a comerciantes, ganaderos y transportadores en distintas regiones del país, asegurando que se mantendrán las intervenciones sorpresa en otros establecimientos carcelarios del territorio nacional.